Ética periodística IV
Ayer estaba yo buscando cosicas de la serie de TVE sobre el asesinato del alcalde de Fago (sí, hijos míos), cuando repentinamente encontré el siguiente "recorte":

Hombre, que sí, que todos hemos visto Hospital Central y que Vilches era la leche (hum... "Vilches"-"leche"... jijiji). Pero, de ahí a resucitar a los muertos...
Seguramente, el intrépido reportero, agobiado por las prisas, pasó por alto el equívoco y hubiera preferido titular algo del tipo: Jordi Rebellón interpretará al alcalde de Fago, mucho menos expresivo, pero quizá menos tergiversable y más informativo.
Aunque a lo mejor el redactor estaba haciendo una broma interna o un chiste sutil para la audiencia. En tal caso, ¿para qué andarse con subterfugios? Mucho mejor lanzarse a la piscina y titular: Rebellón se hace el muerto en la serie del alcalde de Fago.
Desde aquí, lógicamente, recomendamos la mesura y la contención del segundo titular.
Ahora, lo de que el titular les haga una viuda ya me parece un exceso.







Fíjense en el jocoso efecto que produce el corte del encuadre en la esquina superior izquierda. Quizá no había otra forma de disponer la imagen. Si sospecháramos de una intención maledicente por parte del equipo de Pedro J., ¿por qué no valerse de las tecnologías de retoque digital y hacer lo siguiente?
Desde 
