lunes, agosto 27, 2007

Número anómalo

Estaba yo en la casa de mis padres, en la Ciudad Lluviosa, enzarzado como suelo en una profunda lectura. O puede que sólo estuviera reflexionando, no recuerdo bien. El caso es que un ruido me devolvió bruscamente a la realidad: “Zzzzzzmph… ¿qué es ese ruido que me devuelve tan bruscamente a la realidad?”, pensé. “Ese sonido me suena… Er… creo que estas reflexiones de dos horas después de comer me limitan el léxico”.
Recordaba al ruido que hacía el teléfono móvil antes de que me bajara el politono de Bisb… Kaiser Chiefs, que es un grupo supermoderno y alternativo como toda la música que yo escucho. Como un sonido del pasado (el que sonaba, no Bisb… los Kaiser Chiefs), una llamada extraña que atravesaba las capas de mi conciencia desde el pasado como un quejido llegado de tiempos pretéritos que…


- ¡Coñe! ¡Es el fijo! ¡Y qué rápido recupero el léxico! A ver dónde está ese... el... estooo... el comosellame ese.

Por fin cogí el teléfono con esa elegancia aprendida de las películas clásicas de Peter Sellers:

Anómalo: Aló. Ejem. ¿Diga?
Voz: ¿Pero qué haces tú ahí?

Turbadora cuestión. ¿Se refería acaso a mi propia existencia? No reconocía la voz, así que acaso fuera un ente superior que me llamaba a reflexionar sobre cuestiones teológicas de orden superior. ¡Pues si es lo que estaba haciendo! Para eso no hacía falta llamar por teléfono y despert… interrumpirme.
Tenía que ser otra cosa. Una rápida ojeada me confirmó que estaba en casa de mis padres, en la Ciudad Lluviosa, así que quedaba descartada la acusación de allanamiento de morada. ¿Había quedado con alguien en algún otro lugar? Improbable. A lo mejor era una pregunta literal de algún tipo de encuesta:

Anómalo: Er... hablo por teléfono.
Voz: ¿Eh?
Anómalo: Bueno, todo el rato no. Hasta hace un rato estaba…
Voz: ¿Feliciano?
Anómalo: Sí, bueno, bastante.
Voz: Pero ¿quién eres?

¡Mierda! Sí que se trataba de cuestiones filosóficas.

Voz: ¿Es el 4815162342?
Anómalo: No, soy el Anómalo. Pero me gusta ese nick.
Voz: Er… perdón, oye, creo que me he equivocado de número.
Anómalo: Ah, pues prueba con el 42.

Y colgó. O le he dado qué pensar o es que no soy el Elegido.

7 comentarios:

Txarko dijo...

"Voz: ¿Feliciano?
Anómalo: Sí, bueno, bastante."

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!
Joder... todavía estoy llorando de la risa... Ays... qué bueno xD

sdbai (Siendo Domingo Busqué Al Iluminado)

Txarko dijo...

Por cierto, muy bien elegidos los números...

dkrdcnth (Don Krahe Reza Donde Cristo Nuna Tomó Hogazas)

gaby dijo...

Yo no me sabia eso del 42, es bastante interesante... Por cierto; ¿en verdad crees que alguna vez vas a recibir una llamada de un ente superior?; Supongo que si deciden manifestarse ante un humilde mortal deben hacerlo de forma más original. :)

Lobo dijo...

Sí que eres el elegido, coñes. Te lo dijo Urdaci.

Zagal,
Guay
Que
Me
Rapes al
Zero

XDDDDD

Necio Hutopo dijo...

mmm... Si me llaman a mi casa y no tengo ganas de hablar, directamente pido una pizza.

Gato dijo...

Ma encantao...

Anómalo dijo...

Txarko, telefónica es muy rara asignando números. ¿Te has fijado que todos empiezan por nueve o por seis? ¿Casualidad?
Gaby, en todo caso por el móvil no va a ser, porque nunca tengo batería.
Lobo, estoy pensando si eso es bueno o no.
Necio, creo que el proceso para que te traigan la pizza es al revés, pero tampoco estoy muy seguro.
Gato, su sencillez realza el cumplido y el rojo que me ruboriza.