Anomaló
Las cosas no fueron exactamente así. Incapaz de dejar incólumes tales inexactitudes que tan vergonzosa imagen de mí mismo bosquejan (con lo a gusto que estoy yo sin tener imagen alguna) me propongo a contar los hechos como ocurrieron en la realidad. Hale.
Misia me llevó a Francia en un gesto de generosidad sin precedentes. Porque el trato era que a cambio del transporte, yo portearía, cocinaría, programaría el tontón, montaría la tienda de campaña, haría de intérprete con los aborígenes y cargaría con la guía de viajes, anda que ya le vale.
Llegada nuestra primera parada, me apresté con toda mi buena voluntad a traducir nuestra necesidad de comida a uno de los lugareños:
Anómalo: HO-LA.
El lugareño me miró raro.
Anómalo: HO-LA. CO-MER. CO-MI-DA. ÑAM-ÑAM.
Lugareño: (a Misia) ¿A este tío que le pasa?
Misia: Anómalo... ejem... que hemos parado en Burgos a almorzar.
Anómalo: (a Misia) Huy, perdón. (al Lugareño): PER-DÓN.
Misia: Y... esteeee... ¿dices que hablas francés?
Anómalo: Sísísísísí. Es que me he puesto nervioso, pero que sí, tranquila. Cruasán. Torreifél. ¿Ves? Tú tranquila.
Por fin atravesamos la frontera del país vecino. Luego ya fui capaz de programar bien el tontón y llegamos a Francia. No había fruta por el suelo, así que tuvimos que dirigirnos a un establecimiento. Una vez más, en mi dominio del lenguaje se hallaba la clave de nuestra subsistencia y no estaba dispuesto a fallarle a Misia. Además, tenía gusa.
Lugareño francés: Bunyú.
Anómalo: ¿Ein?
Lugareño francés: Pagdón.
Anómalo: Ah, vale. Estooo... sí. Yes. Jelou. Ehm... Hey, míster güeiter, ai guant tu it. Ai... er... ai guant tu it poteitos güiz... hum... güiz tomeitos and chis. Chu, plis.
Misia: ¡Anómalo! ¿Ese es el francés que tú hablas?
Anómalo: Ssss... no, bueno. Sé más cosas: "güen yu pauns" y más.
Misia: Anómalo, majo, ¿tú cómo has aprendido francés exactamente?
Anómalo: En el cine, claro.
Misia: ¿En el cine?
Anómalo: Sí, bueno, al principio no sabía, pero luego veía todas esas películas y entendía todo.
Misia: ¿Esas películas?
Anómalo: Ya sabes: Los aristogatos, Un americano en París, Ratatuille, El último tango en París (jijiji), French Kiss, Amélie... bueno, no, Amélie no, que la vi doblada.
Misia: ...
Anómalo: No te preocupes, con lo que controlo el francés, no llamaría la atención ni en la mismísima Berlín.
Misia: Berlín está en Alemania.
Anómalo: ¿Ah, sí? Bueno, he visto Ser o no ser, El buen alemán, Top secret...
Hum... ahora no tengo claro para qué escribía yo este post.




