lunes, febrero 19, 2007

¡Anómalo en nombre de la ley!

La serie Anómalo Viajero o Decidido-estoy-a-dar-envidia continúa y lo hace marcada por los problemas que este hombre invisible va teniendo con los agentes de la autoridad.
Intentaba yo coger un avión en Londres. Pesaba mucho, así que decidí que era mejor montarme en uno, por lo que me dirigí al control policial:

Policeman: Ahora descálcese.
Anómalo: ¿Ein?
Policeman: Descálcese o...
Anómalo: ¡Será un farol!
Policeman: No, no lo es.
Y no lo era: llevaba un póker de reyes.
Antes de que el hombre sacara el arma reglamentaria (en su caso un bote de peusek), me descalcé sobre la moqueta del aeropuerto. Así que si antes no llevaba armas químicas en los zapatos, ahora sí.
A pesar de tanta medida de seguridad, el avión voló por los aires. Y es que con tanto control, parecía que no íbamos a despegar nunca.
Cuando por fin aterrizamos, tuvimos que pasar el control de la policía española. La diferencia entre los ingleses y los españoles es que los primeros comprueban los datos en el ordenador y los segundos se los saben todos de memoria. Lo sé porque no comprueban ni un pasaporte ni DNI.
Excepto el mío.
El policía miró mi DNI. Luego me miró a mí. Luego el DNI. Luego miró la hora. Luego miró a ver si se podía escaquear, pero no:

Policía: Espere usted un minuto aquí, que quiero hablar con usted.

“Qué majo”, pensé. Y me puse a sacar las postales y la cámara de fotos. El hombre debía tener ganas de intercambiar historias, porque a su vez sacó la pistola y las esposas, mientras su compañero tecleaba cosas en el ordenador.
Cuando el segundo policía acabó de chatear en el messenger, ya comprobaron mi DNI.

Anómalo: ¿Algún problema?
Policía 2: Nada, que siempre que hablo con mi novia por el messenger acabamos discutiendo.
Anómalo: Er... ¿y conmigo?
Policía 2: Pues si me das tu messenger fijo que acabamos discutiendo. Como no hay entonación, se pierden las ironías.
Policía: Es que hay un tipo que se llama como tú y parece que tiene cuentas pendientes con la ley.
Anómalo: Que se llama como yo... ¿acaso tenemos la misma cara también?
Policía: ...
Policía 2: Tranquilo, hombre. Vuestros padres se llaman distinto.
Anómalo: Pero, ¿coincide el número...?
Policía: Sí, los dos tenéis un padre y una madre. Pero no te preocupes que no se llaman igual. Hale, despejando.

Y me tomé un café, porque la verdad es que sí que venía un poquito espeso del vuelo.

5 comentarios:

Gato dijo...

Qué lástima de hijo. Al final te van a criminalizar, de tanto acoso policial...

Xhaggi dijo...

um... eso me recuerda a cuando me paró la policía por ir disfrazado de mogo en mayo... daba mal rollito. aunque el que se queda acompañándote mola :)

Txarko dijo...

Flipé cuando en el aeropuerto de Londres me hicieron descalzarme. Flipé más aún cuando en Barajas todo lo que me dijeron fue "venga, deprisita que no tengo todo el día!!"
Una lástima lo tuyo, habría sido genial tener un amigo en el talego :(
Venid a verme!!!


emffff (eso fue lo último que oí después de que mi pastilla de jabón se estampase contra el suelo...)

Anónimo dijo...

Ayyyyyyyyyy, es verdad, cuántos malentendidos provoca el mesenger por la falta de entonación :-) Pero mejor si el malentendido es con la novia que con un policía, no?
Bss mil:
BÁRBARA

eva dijo...

madre de dios! hay otro anómalo por el mundo?