sábado, marzo 22, 2008

Sábado Santo

Que el sábado es sagrado ya lo sabemos todos sin que nos lo diga nadie. Pero aprovechando el puente de la semana santa, propuse a Zoquete que nos fuéramos a algún sitio de viaje. ¿De qué sirve conocer gente fuera de Madrid si no vas de okupa a sus casas?

Extrañamente, mi compañero de piso insistió en quedarnos en la ciudad... ¡por las procesiones!

Como hace tiempo que renuncié a entender a este tío, decidí acompañarle. Me parecía que íbamos un poco tarde y se lo dije, así que me explicó que no íbamos a ver los... er... desfiles, sino a recoger a unos colegas suyos que trabajan allí. Los protas, me dijo.

Así que esperamos a que acabaran y nos fuimos de cañas con ellos.

Lo que, lo admito, cuando dijeron que habían quedado con otros doce para cenar, yo ya retiré. Es que a mí lo de pasarme el mini de calimocho...

2 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

Otros 12 llegarían... y unos invitados sorpresa que traía uno de ellos que no veas lo mal que se ponen cuando toman...

Ruth dijo...

¡¡Yo quiero al "Jesucristo Guay"!! Ando siglos detrás de esa figurita.