Bien, he notado en otras bitácoras que la forma de que suba la audiencia es promoviendo la participación ciudadana. Como estoy desmotivado por la falta de remuneración (señores del AdSense: ¿trampas? ¿Moi?), a ver si al menos me gano un público participativo que me anime en las largas y frías noches de invierno. Ejem. Sobre todo aquellos de vosotros que SÉ que entráis, que tengo contador aunque no se vea (en fin, un contador invisible), y nunca comentáis.
El dilema es, queridos fans del jamón: vuestro avión se cae en una isla desierta en la que pasan cosas extrañas y los supervivientes tenéis que... euh... lo del copyleft no se aplica a series, ¿no? Bien, digamos que aparece Jaffar, el de Aladdín convertido en genio cabroncete y os propone dos alternativas. No hay otra escapatoria, porque él es un genio sádico y Josema Yuste (el genio bueno) está ocupado presentando galas casposas en TVE (no puede salvaros). Las opciones:
- Todo el jamón que queráis durante toda vuestra vida, pero renunciando a vuestra vida sexual.
- Continuar con vuestra vida sexual como hasta ahora, pero sin probar nunca jamás por la eternidad las beldades de la pierna de cerdo curadita (estoy salivando).
El jamón es del bueno; una cosa es ser sádico y otra jugar con el jamón de la gente.