jueves, mayo 03, 2007

Anómalo y los aviones (I)

¿Miedo a los aviones? ¿No? Pues algo están haciendo mal. Recupero parte de mis divagaciones pre-bolsitas herméticas y amplío:

Los aviones son lugares en los que todo está pensado para crear ansiedad. Lo primero que ves nada más sentarte es un papel con las instrucciones de seguridad. Uno para cada uno, como diciendo: “no va a dar tiempo a que os lo vayáis pasando”. Y ni siquiera tiene texto escrito, sólo dibujitos, que se miran más rápido.
Cuando ya tienes claro cómo vas a morir (los dibujitos son bien explícitos), te exigen que te pongas el cinturón de seguridad. La excusa de “si vamos aquí al lado” no sirve. Vale, pero ¿de verdad me va a salvar el cinturón si el avión se cae desde tropecientos metros de altura? Entonces yo pienso que el cinturón es útil en caso de frenazo brusco. Eso normalmente pasa cuando se te cruza un coche de repente. Si nos tenemos que poner el cinturón para despegar, cuando estamos en la pista… ¡oiga, pare esto que yo me bajo!
De todas formas, el avión es un remanso de paz si lo comparamos con lo tenso que me pone leer el listado de objetos prohibidos en la cabina. Encontraréis prohibiciones tan inquietantes como las siguientes:

Lanzaarpones. ¿Y si nos caemos al mar?
Arpones. Total, no puedo llevar el lanzador…
Hachas. Hum... Podría ser necesario alimentar la caldera con toda la madera disponible...
Patines de hielo. ¿Y cómo patinaremos por las alas? Ah,
cierto...
Cuchillos, incluyendo los ceremoniales, religiosos y de caza.
Esto tiene que ser cosa del ateo de Zapatero.
Estrellas ninja. Tan útiles en cualquier viaje.
Destornilladores. ¡Eh! ¿Y si se estropea algo?
Raquetas de tenis, bates de béisbol, palos de golf, palas de canoaPor mucho que se empeñen en hacer aburrido el viaje, siempre podremos jugar al fútbol. Porque de balones no dice nada.
Explosivos militares, granadas, etc. No se me ocurre por qué estarán en esta lista.
Oxígeno en grandes cantidades. Entonces... esas mascarillas que sueltan en caso de accidente... er...
Sangre infectada, bacterias y virus. En nuestros aviones sólo queremos gente sana. Y si son arios, mejor.
Una vez a bordo, la lista de objetos prohibidos se complementa con unos gráficos muy claros que indican lo que no puedes usar. En todo el vuelo:


No puedes usar: Señales de prohibido fumar, móviles antiguos, radios viejas, cables raros y... eso de arriba a la derecha.

Y durante el despegue y el aterrizaje:

No puedes usar: Otros avión que esté aterrizando o despegando, un walkman (¿puedes hacerlo aún en cualquier otro momento?), una consola viejuna (si viajas en avión ya tendrás para una DS, cutre) ni... ¡¡güindous!! ¡Las aerolíneas prohiben expresamente usar Windows!
Hay más cosas inquietantes. Luego ya si eso.

Vamos, que continuará...

5 comentarios:

Perlita de Huelga dijo...

Juas juas juas. Hace una hora que he aterrizado en la Península. Me he portado como una campeona y no he tenido mucho miedo, aunque tus historias no me asustarán, querido.

O sí.
Pero no acostumbro a llevar carteles de no fumar.

neblina dijo...

pues yo he pasado MIEDO

o más este finde en el avión... anómalo, donde esté el tren y sus paseos al coche restaurante...

wvbobebp

Gato dijo...

Me remito a Easyjet: "En el improbable caso de que tengamos que aterrizar en el agua..."

Merisuan dijo...

No sé si sabes q tampoco puedes tener bajada la ventanilla durante el despegue y el aterrizaje, ¿alguien sabe por qué? ¿es necesaria la luz? ¿alguien desde fuera se encarga de mirar con un telescopio a ver si todo va bien ahí dentro?

Anómalo dijo...

Perlita, estamos muy orgullosos de usted.
Neblina, no tema a los aviones, no le puede pasar nada en ellos. Lo malo empieza en la isla "desierta" del Pacífico Sur en la que indefectiblemente aterrizará. Me encanta decir "idefectiblemente". Cada vez que veo la posibilidad de hacerlo, indefectiblemente lo digo.
Gato, tienes que pasarme cómo acaba la frase de Easyjet, porque mis reflexiones aeronáuticas tienen al menos dos capítulos en capilla.
Merisuan, al leer lo de la ventanilla bajada creí que me estaba vacilando, pero al darme cuenta de que se refería al parasol, la intriga me puede.
¡Cuatro mujeres! Uauh. Me siento como un blogger de esos...