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sábado, agosto 02, 2008

Que tengan suertecita

sábado, julio 26, 2008

Mi cámara y yo

Es sábado. Toca post de los habitantes de esta casa, así que me voy a buscar a Zoquete, que se me ha ocurrido un chiste sobre que un tipo hecho de madera pase unos días junto al mar buenísimo que... Ah, que no quiere salir porque sigue con quemaduras graves y en la UCI no me dejan pasar con la cámara digital.

Bueno.

Él se lo pierde.

Saborío.

Gaaaaaaaaaaata. Tengo aquí la cámara para hacer un post de esos en los que en lugar de mostrarte como la dulce felina que eres, te mostramos como una bestia salvaje y asesina. ¿Qué te parece si te hago una foto mientras...?

Después de este post, creo que voy a tener que aprender a dibujar.

Nunca debí dejarle ver programas del corazón.

sábado, julio 19, 2008

Quemados

En el piso estamos quemados por el sol. Porque hace sol y no podemos irnos de vacaciones todavía porque hay curro. Así que estamos quemadísimos.

Cada cual tiene su sistema para sobrellevar los días hasta que empiecen las vacaciones. Yo opto por no sacar la comida de la nevera antes de comérmela.

La gata la ha tomado con la heladera. Sigue teniendo calor, pero golpeando gente desfoga.

Y Zoquete se dedica a tomar el sol a lo burro.

Verás la multa que le acaba poniendo el Icona.

sábado, julio 12, 2008

Garras

Uno se encuentra esto en la funda de sus gafas:

Veamos: arañazos obviamente producidos por unas garras en un momento en el que en casa sólo estábamos Gata, Zoquete y yo, un hombre invisible. Lo bueno de este piso es que no vienen muchos vendedores ambulantes.

Descartándome a mí, que este mes me he cortado las uñas, sólo quedan dos sospechosos. Y no hace falta ser del CSI para saber quién es el culpable.

Basta recordar que la Gata es más de afilarse las garras con mis pantorrillas.

sábado, julio 05, 2008

Concierto

Uno de los habitantes de este piso, sólo uno, vio ayer el concierto de Shakira en el Rock in Río de Madrid. ¿Cuál? Les doy una pista:

¿Ya? ¿Lo han adivinado?

sábado, junio 21, 2008

La vacuna de la Gata

No, no nos hemos puesto una inyección para que la Gata no nos haga daño (cuánta negación en una misma frase).

Es más bien que el otro día vino a casa un amigo nuestro que es veterinario. Aunque eso lo supimos después... er... me estoy perdiendo. El veterinario nos dijo que era tiempo de vacunar a la Gata antes de que cogiera alguna enfermedad. "Si coge a una enfermedad, la destroza", dije yo. Pero como el veterinario no conoce a la Gata, no captó mi sagaz sentido del humor.

Zoquete y yo estuvimos sopesando qué íbamos a hacer... digoooooo... cómo lo íbamos a hacer. Porque en todo momento estuvo claro que había que vacunarla. Por su bien, claro. Glups.

La primera opción fue que lo hiciera José Tomás. Le llamamos y el tío estuvo de acuerdo y tal. Al día siguiente el tipo se lanzó contra un morlaco de 600 kilos y nos llamó desde la enfermería:

- ¡Qué pena, eh? Que no voy a poder ir... mecachis. Oye, que suerte y tal.

Probamos con otros candidatos, pero la única que se mostró medio dispuesta fue Ana Obregón y no nos dio buen rollo. Así que decidimos hacerlo nosotros mismos. El plan que más nos convenció fue el de que uno la distrajera mientras el otro se acercaba darle el jeringuillazo.

Anómalo: ... mientras el otro se acerca invisible desde detrás y sin que le vea, le pone la vacuna antes de que pueda ver qué pasa.

Media hora más tarde, cuando Zoquete captó la indirecta por fin, nos jugamos a cara o cruz quién la distraía y quién la pinchaba.

Anómalo: Cara le distraes tú, cruz yo le pongo la inyección. ¡Cara!

Cuando Zoquete se cansó de reírse de mí porque él sólo iba a tener que distraerla, pusimos en marcha el plan.

¡Qué éxito, oigan! Sobre todo Zoquete, que hizo su parte a la perfección. De verdad, no puedo parar de decirle lo bien que la distrajo.

Sobre todo desde que me enteré que dentro de un mes hay que ponerle otra.

sábado, junio 14, 2008

Indiana er... Jones

En casa hemos decidido firmar una tregua en nuestras disputas para irnos juntos a ver la última película de Indiana Jones. Una tregua de mutuo acuerdo. En ningún caso deben pensar que fuera la Gata quien tuvo la idea y quien nos dejara acompañarla puesto que, de una forma u otra, le fuéramos a pagar la entrada.

Vaya por delante que a nosotros nos gustó. Tanto que, según acabó, quisimos ir a casa para ver la trilogía original. Lo que pasa es que nuestro DVD... er... digamos que Zoquete cometió el error de abrirlo justo cuando Gata pasaba por delante.

Pero como teníamos muchas ganas de ver la trilogía, decidimos... suecarla.

Y así pasamos el rato.

Qué elegante lo de ir con sombrero, oyes.

sábado, junio 07, 2008

La franja de Gata

Las aguas empiezan a volver a su cauce poco a poco. Y no lo digo sólo porque haya dejado de llover.

La cosa es que al final enviamos a Zoquete a negociar con la Gata. Por aquello de que es el único que no necesita usar Betadine después de hablar con ella (con un poco de Pronto se apaña).

El acuerdo ha sido inmejorable, teniendo en cuenta la diplomacia (España tiene a Moratinos, yo a Zoquete, qué le vamos a hacer). Hemos dividido la casa equitativamente en una parte para la Gata y otra para nosotros. Con derechos de paso, eso sí:

Vamos, que si la Gata quiere pasar por nuestra zona, puede.

jueves, junio 05, 2008

Algo huele a podrido en...

Anómalo: Pues ya tenemos encima el verano y todavía no sabemos dónde irnos de vacaciones.

Amiga: Nunca he ido a Disneylandia.

Anómalo: Lo sé.

Amiga: ¿Y cómo lo sabes?

Anómalo: Por los folletos que nos encontramos todos los días en el buzón.

Amiga: ¿Y cómo sabes que era yo?

Anómalo: Porque los coges de la mesa de la entrada cuando salimos y los vuelves a meter en el buzón.

Amiga: Ah, eso sí. ¿Y bien?

Anómalo: Tú nunca has oído a Zoquete hablar de Pinocho, ¿verdad?

Amiga: No.

Anómalo: Hay motivo, créeme. ¿Y si nos vamos a Irán antes de que lo bombardeen?

Amiga: ¡Quita, que eso está en el culo del mundo!

Anómalo: Hombre, no tanto, ¿no?

Ah, pues sí.

Para aquellos que crean que caigo en el chiste fácil, adviertan que no he dicho nada de los pozos de gas natural, ni de las ganas de EEUU de entrar en Oriente Medio, ni un largo etcétera de posibilidades.

...

...

Er... ya lo he hecho, ¿verdad?

sábado, mayo 31, 2008

Puntos de vista

Estarán de acuerdo muchos de ustedes en que la teoría de la relatividad dice que que todo depende del punto de vista del observador.

Lo cierto es que los que estén de acuerdo en eso, saben poquita Física, pero vale para ilustrar el post de hoy.

Como ustedes recordarán, en episodios anteriores nuestro plan para echar a la Gata de casa salió un pelín... er... al revés. Dice Zoquete que hemos tenido suerte de quedarnos en la calle justo la semana en que ha estado lloviendo todos los días, que si no, qué sed.

Zoquete es idiota.

Desde el cariño lo digo.

Total, que hemos trazado un plan para volver al hogar. Una vez constatado que nuestros padres no nos dejaban entrar en sus casas, decidimos volver a nuestro piso alquilado y ya pensamos un plan nuevo.

Tras repasar varias películas de James Bond, la serie completa de Alias y los últimos capítulos de Yo soy Bea estos porque insistí... ó. Ejem. Insistió la novia de Zoquete, quiero decir. Ejem.

Pues después de todo eso tuvimos muy clara la forma de recuperar nuestro hogar. Nos miramos, sincronizamos nuestros relojes y cuando por fin estuvimos listos... empezamos a suplicar desde la puerta.

Horas después (y aquí viene lo de la relatividad), oímos algo dentro de la casa y el batiente se abrió levemente.

Lo que vio Zoquete fue esto:

Y debió de pensar algo así como: "qué mooooooona, al final ha cedido. Si es que no se le puede negar su corazoncito. Qué malos hemos sido con ella".

Sin embargo, esos resultados cambian si alteramos levemente el punto de vista del observador y lo situamos, por ejemplo, en el mío.

"Er... Zoquete, tú quédate ahí, que yo voy a... mmm... a por... hum.... escapar."

sábado, mayo 24, 2008

Maniobras diplomáticas

Sabemos poco de nuestra inquilina intrusa. Por ejemplo, ya conocíamos su intrínseco egoísmo, pero además hemos deducido que es asturiana. Ambos hechos confluyen en que se pasa la vida diciendo "miu, miu". Aquí vamos a tener otra fuente de conflicto porque yo también soy muy... asturianu. Er... y que la mitad de las cosas que afirma poseer, son mías en realidad.

También sabemos ya cómo se llama, pero nos da miedo que lea este blog y sepa que nos referimos a ella, así que la llamaremos pon un nombre en clave. Zoquete y yo nos referimos a ella como "la Gata".

El nombre se le ocurrió a Zoquete.

Y os recuerdo que es modelo.

Por lo demás, hemos diseñado un plan para librarnos de ella. Aprovecharemos un despiste para quitarle sus cosas (las suyas de verdad, no las suyas-nuestras) y sacárselas de casa. Por si no capta la sutil indirecta, en cuanto salga a por ellas, cerraremos puertas y ventanas y las atrancaremos con algo. Zoquete ha dicho algo de un familiar y un par de brazos extra. No tengo claro que sea una metáfora de que nos vaya a ayudar, así que declino su oferta.

Dicho y hecho, a la menor oportunidad hemos cogido las cosas de la Gata y las hemos llevado al exterior (jijiji).

Admitámoslo, no podemos calificar la acción de éxito rotundo:

Pero al menos tenemos un comedero y un bebedero para compartir.

sábado, mayo 17, 2008

El tercer homb... inquilino

El miedo se apodera de nosotros como si fuéramos los únicos sexualmente activos de una película de terror. O como si fuéramos Rajoy en un congreso del PP. O como si fuéramos Esther la de OT en un conservatorio (aquí, haciendo chistes para un espectro de audiencia lo más amplio posible. Ay, espera, falta...). O como si fuéramos Pocoyó en... er... en un fondo de color... hum... naranja (vale).

Saben ustedes que durante semanas hemos tenido una intrusa en el hogar. Al principio estaba bien. Parecía simpática y muy mona. Dejó de parecernos tan mona cuando le creció el bigote, un mostacho que haría ponerse verde de envidia a cualquier señor del siglo XIX. O a Jose María Íñigo. Es lo mismo.

Al principio la toleré, porque supuse que era una amiga de Zoquete y es de buena educación aguantar a los amigos de tu compañero de piso.

Me equivoqué.

¡Ni buena educación ni leches! Una cosa es una cosa y otra es dejar que te pisen la cara mientras echas la siesta porque quieren usar el sofá. O que te persigan por toda la casa para que les prepares la comida o de lo contrario te muerdan a ti (no hay nada de erótico en ello, créanme).

Pero me equivoqué en algo más: ¡no es amiga de Zoquete! (aquí deben introducir mentalmente un efecto de sonido aterrador. La canción de Esther que les he enlazado más arriba estará bien).

Por fin me había decidido a hablar con mi compañero de piso para que echara a su amiga.

- Zoquete, creo que ya ha estado bien -su novia me dio la razón, aunque ahora sospecho que no hablábamos de lo mismo-.

Él me dijo que sí, que pensaba lo mismo, pero que no sabía cómo exponérmelo sin que me sentara mal, que como él estaba todo el rato en el cuarto tampoco le molestaba tanto...

- Bueno, entonces si a ti no te molesta, se puede quedar unos días más, hast... ¡un momento! ¡Al que le molesta es a mí!

Entonces me contestó que hablara con ella, que para eso era mi invitada. Vale, yo soy un tipo despistado. Si viviera en Metrópolis, creería perfectamente que Supermán y Clark Kent son dos personas diferentes, suponiendo que llegara a llamarme la atención ver a un tipo que vuela (si eso por el esquijama). ¡Pero si fuera amiga mía me acordaría!

Y si yo no la conozco, ni Zoquete la conoce, ni la novia de Zoquete la conoce... es alguien muy poco popular, la verdad. Encaja con el perfil de los habitantes de este piso, por tanto.

- A lo mejor es amiga de alguno de los lectores -propuse.

Zoquete y su novia me miraron raro.

- Oye, que tú eres un muñeco de madera y tú una Barbie de los chinos, a ver quién os habéis creído para juzgarme.

Así que por si acaso, le he sacado una foto para ver si alguno de ustedes la reconoce. Se la he tomado de incógnito porque el miedo se apodera de nosotros como si fuéramos los únicos sexualmente activos de una película de terror (especialmente Zoquete y su novia). O como si fuéramos... bueno, creo que ya cogen la metáfora.

Por suerte no se ha dado ni cuenta. Jijiji.

Jejeje.

JEEEEEJEJ...


Glups.

sábado, mayo 10, 2008

Momento flashback

Previously, on Memorias y Cosas de Un Hombre Invisible...

Una amiga de Zoquete nos tiene asediado el piso. Se duerme en cualquier parte y te ataca sin piedad si la despiertas. Y si no la despiertas, también. Necesito betadine, amigos. Ains.

En esa tesitura, una foto de mi compañero de piso en un libro nos lleva a meditar sobre la habilidad de algunos desaprensivos para falsear la realidad mediante el fotochó. Los muy...

Ya. Eso es lo que pasó la semana pasada. Me hubierais ahorrado escribirlo si seguierais el link del principio, pero sé que no clicáis a los enlaces porque "me linko a mí mismo". Cabr... Ejem.

Total, que yo os cuento mis penas y lo único que consigo en los comentarios es ¡que me pregunten por el pez!

¡¡El pez!!

¡¡¡El...!!! Un momento... ¿el pez? El caso es que el pez de la portada también me suena de algo...


Imagen tomada escasas horas antes que la del post anterior

Así que ese pez y un refrigerador en mal estado son la explicación de por qué Zoquete... er... divergía.

Y tres linkazos a mí mismo que me he marcado. ¡Olé, olé, olé!

sábado, mayo 03, 2008

¿Posado o robado?

No paso mucho por casa porque la cosa se ha puesto peligrosa. La amiga okupa de Zoquete se ha crecido: estos días ha destruido varios elementos ornamentales que no le gustaban, como un muñeco de esos de pintor que teníamos por ahí. Además en cuanto te tiras en el sofá, tiende a pisarte la cara. Tendría que hablar con Zoquete, pero como se la pasa encerrado con su otra amiga (había puesto "encerado". Hum... Jijiji).

Me agazapé junto a su puerta con el portátil y estaba mirando el correo cuando se abrió. Justo estaba mirando un mail de Anna Blume en el que me mandaba un enlace a esta imagen:

Le pregunté si la foto era de su book y Zoquete me contestó que no, que era de uno de Marc R. Soto.

Ahora entiendo lo que siente la gente cuando soy yo el que hace los chistes.

Pero seguí tirándole de la lengua y él prometió contármelo todo si le soltaba.

Me explicó que era una foto de una sesión que no recordaba si había sido con Annie Leibovitz o Arnold Newman, una reflexión sobre la interioridad del ser volcada sobre la imagen del individuo como reflejo de las ideas platónicas en el devenir presocrático. Er... o algo.

El caso es que la foto me sonaba y le pregunté de qué me podía ser. De alguna galería o de Internet, dijo y rápidamente se volvió a meter en su cuarto.

El caso es que estaba seguro de que recordaba la imagen de Zoquete de algún sitio.

Y de repente se hizo la luz: ¡en El tajo sajón!

Concretamente en la puerta del lavabo...

Cómo es la gente con el potochó, de verdad.

sábado, abril 26, 2008

Productos milagro

Mi casa está intransitable. Dejando aparte a Zoquete y su... partenaire en... ejem... escenas como la del otro día, se nos ha colado en casa otra amiga de mi compañero de piso que se ha hecho con el poder en el salón y la nevera.

Con semejante panorama, como fuera día sí, día también, con lo que mi plan de adelgazar se está yendo al carajo. A pesar de que hago la dieta del whopper. Para los legos (y los tentes), explicaré que consiste en cambiar la big king xxl por una whopper. Lo intento, al menos.

Burguesa: ¿Tamaño mediano, normal o gigante?

Anómalo: Yo... yo... gigante. Jijiji.

Burguesa: ¿Y de beber?

Anómalo: ¿Espera, te referías al menú?

Burguesa: Coca-cola. ¿Te pongo XXL?

Anómalo: ¿Seguimos hablando de hamburguesas?

Burguesa: Vale. Son siete con setentaicinco.

Anómalo: No, yo sólo quiero UNA hamburguesa.

Burguesa: ¿Vas a hacer el mismo chiste todos los días?

Anómalo: (sonrojándose) Er... yo... sí. Jijiji.

Burguesa: ...

Y no sé cómo, vuelvo a tener en mis manos un menú xxl gigante que engullo mientras medito en lo pleonástico de su denominación.

Así que fracaso en la dieta, fracaso en mi intento de hacer deporte... Desesperado, le comento el tema a Zoquete en un rato que ha salido de su habiación a tomar un isostar. Me dice que como es modelo, a veces tiene que recuperar la forma deprisa y que para eso tiene un producto milagro que nunca le ha fallado.

Como no escarmiento, le pregunto si me puede decir cuál es y él dice que me lo deja, que por el momento no lo necesita porque está haciendo mucho ejercicio. Me extraño de esta afirmación ya que lleva las últimas semanas encerrado en su cuarto, al que se va inmediatamente a por el producto en cuestión. Empiezan a oírse ruidos.

Se ve que le cuesta encontrarlo y le pide ayuda a su chica, que es quien final lo encuentra, como certifican sus gritos casi media hora después: "¡Sí, sí, sí!", exclama ella.

En esto sale Zoquete, y me enseña su adelgazante milagroso:


Optaré por cambiar de restaurante, mejor.

Además, he visto un Telepizza bien majo por ahí.

sábado, abril 19, 2008

La primavera, ya se sabe

Llueve en Madrid hoy. El típico día gris, frío de primavera. El típico día en el que lo único que quieres es llegar a casa y...

¡¡... volver a salir corriendo!!

Ups.

sábado, abril 12, 2008

¿Sueño?

Yo siempre he sido fan de los sombreros. Es la cota más alta de la vestimenta masculina. Y no sólo por el lugar dónde se lleva. Mucho más que los tirantes o los chalecos, dónde va a parar.

Lo de dónde va a parar sólo lo pienso cuando me lo pongo los días de mucho viento.

Porque, ¿qué sería de Indiana Jones sin él? En lugar del tipo del látigo y el sombrero sería el tipo... del látigo. ¿Un jefe? ¿Max Mosley, quizá?

¿Y Charlot? Charlot sería Hitler. Es más: sería Hitler sin sombrero.

¿Y los cow-boys? Todos con lipotimias. Y los detectives todos muertos de pulmonías de tanto llevar el pelo mojado. Ah, los sombreros.

Entonces voy yo y sueño esto:

De lo que saco dos conclusiones:
  1. Debería compartir piso con alguien más parecido a Scarlett Johansson.
  2. Tengo que ir a cierta tienda devolver algo.

sábado, abril 05, 2008

Ya es primavera

Ahora sí; ya no me cabe la más mínima duda: por fin es primavera. No lo sé por el calor, ni por el calendario, ni por los anuncios del Tajo Sajón. ¿Que por qué lo sé? Er...

Pues porque lo sé.

domingo, marzo 30, 2008

Al final de la escapada

¡Una semana! Una semana hace desde que salimos de la Ciudad Lluviosa y nos metimos en un embotellamiento que para sí quisieran las bodegas de La Rioja.

Anómalo: ¿No te parece que vamos más rápido?
Amiga: Sí, pero va a ser mejor que dejemos de pasear y volvamos al coche, porque parece que están arrancando.
Y lo hicimos mientras Zoquete seguía mirando con fascinación el ambientador de pino... como los tres últimos días.

Amiga: ¿No te preocupa?
Anómalo: Na, es un complejo de Edipo típico.
Amiga: Uf, pues a mí me tiene super preocupada.
Anómalo: ¿Zoquete?
Amiga: No, no. El tejido ediposo ese. Que pone en la Cosmo que es de donde vienen las cartucheras. En cuanto lleguemos a Madriz me apunto a un gimnasio a hacer Pilatos.
Anómalo: Er... sí. Sí. Oye, que... ¡nos movemos! ¡Que sí que nos movemos! ¡Por fin nos hemos salido del atasco! ¡Zoquete, que al final sí, que al final...

... somos idiotas.

sábado, marzo 29, 2008

Haciendo el primo

¿Os acordáis de los primos de Zoquete? Aquellos que nos invitaron a irnos de viaje con ellos. ¿Sí? Pueeeeesss...

No te dejes los ojos: si clicas la verás más grande. Ejem. La foto.

... creo que acaban de adelantarnos.