martes, mayo 30, 2006

Análisis periodístico

El pasado domingo, el mundo se escandalizó con el paseo que Ratzinger se dio por Auschwitz. Analicemos la situación:

El papanzer avanza en solitario, meditando sobre las cosas y en un momento dado exclama: "¿Por qué, Señor, has tolerado esto?". ¿Alguien se cree que un hombre tan piadoso pueda llegar a bordear el agnosticismo, aunque sea en la visita de un campo de exterminio? ¡No! Un Hombre Invisible sección toyaburríoencasa ha invertido sus mejores horas y toda su tecnología en encontrar el siguiente detalle en la imagen precedente:

A la vista de las nuevas pruebas, cruzadas con los datos que ya teníamos, lo que todos entendieron como una falta de devoción debida a los acontecimientos ya históricos de Auschwitz se abre a nuevas interpretaciones. Tengan en cuenta que en inglés "Señor" se dice "Lord", término muy parecido a otro. Y tengan en cuenta que este hombre ya está en edad de chochear.

Para acabar este estúpido y complicado post, vean la publicidad con la que AdSense de Google acompaña la visita de Ratzinger Z a Auschwitz en El País:

Otro genio del humor incomprendido.

4 comentarios:

Angela dijo...

Todo tiene una explicación. En "El País" leí hace poco que Benedicto es aficionado al Ipod. Y además es blanco, o sea que le va con la casulla. Seguro que se pone canto gregoriano o algo así para darse ánimos antes de soltar estos discursitos.

Eso sí, me encantaría ver uno de esos anuncios tan dinámicos de Ipod esta vez con la silueta de Ratzinger en plan "shake your booty."

Anómalo dijo...

¡Ángela! Que no has clicado en el link que hay donde dice "los datos que ya teníamos"... Clica, clica. Un hombre invisible siempre lleva la información hasta sus últimas consecuencias ;)
Lo del anuncio es que nos busquemos un animador de flash. ¿Conoces a alguno? XD

Angela dijo...

Usted perdone, Sr. Anómalo. No conozco ningún animador de flash, pero desde aquí llamo a todos los animadores de flash para que se unan al pitorreo por la cara. No sé yo, eh...

Anómalo dijo...

¿Y bien? ¿Nadie se anima?